A veces no todos los cielos son azules, ni todos los atardeceres inspiradores.
No me gusta el limbo entre estar y sentirme ausente. Tampoco me gusta cuando la compañía no es compañía, sino acompañamiento... No me gusta oír conversaciones entre
tuertos, como tampoco escuchar el largo
balbuceo de los tartamudos. No me gusta dormir con la calma, sintiendo el despertar de la
tormenta. No me gusta callarme las preguntas, aunque ya
intuya las respuestas. No me gusta
construir certezas sobre amplias planicies de incertidumbre. No me gusta perderme en el silencio... cuando la realidad se escucha a todo pulmón. A veces no me gusta la intuición, ni ser intuitivo. No me gusta pensarla tanto.
No me gusta caminar con la distancia. No me gusta buscar encuentros, cuando los caminos ya están perdidos. No me gustan los
loops, ni los
fast forwards. No me gusta perder el sueño... No me gusta... no me gusta :(